logo descorcha
Search
Close this search box.

Despacho Gratis sobre $30.000 en pedidos (RM, II, IV, V y VIII). Ir a la tienda

Vuelve atrás

¿Cómo hacer cerveza artesanal? Guía completa en 6 pasos

¿Cómo hacer cerveza artesanal? - Descorcha
Descorcha
Descorcha

Hacer cerveza artesanal puede parecer desafiante, sin embargo, la clave está en el cuidado en cada paso del proceso, desde la selección de los ingredientes hasta el control de la fermentación. ¡Anímate a sumergirte en el apasionante mundo de la elaboración de cerveza y descubre el placer de crear tu propia bebida única y deliciosa!

 

¿Cómo se hace la cerveza artesanal casera?

Descubre la emocionante experiencia de elaborar tu propia cerveza casera de alta calidad. Si te has preguntado cómo se hace la cerveza artesanal, lo primero que debes saber es que con unas simples pautas de limpieza, control de temperatura y la elección de ingredientes naturales de primera categoría, podrás disfrutar en poco tiempo de una cerveza artesanal excepcional. En tan solo un mes, podrás saborear el resultado de tu esfuerzo y creatividad en cada sorbo.

 

Elementos necesarios para la elaboración de la cerveza

Si estás interesado en hacer cerveza artesanal, es importante contar con las herramientas adecuadas. Entre los elementos básicos que necesitarás se encuentran:

  • Un fermentador
  • Una olla grande
  • Una cuchara de agitación
  • Un airlock o borboteador para la fermentación
  • Un densímetro y probeta para medir la densidad del mosto
  • Un termómetro para controlar la temperatura
  • Una manguera para el trasvase
  • Un colador para filtrar los sedimentos
  • Botellas para envasar tu cerveza casera

Con estas herramientas podrás comenzar a explorar el mundo de la elaboración artesanal de cerveza.

 

Los ingredientes de una cerveza

Cuando se trata de hacer cerveza artesanal, hay cuatro componentes esenciales que son imprescindibles, y su cantidad dependerá del volumen de cerveza que deseemos producir:

  • Agua: El agua es la base fundamental de la cerveza y constituye la mayor parte de su composición. Es importante contar con agua de calidad, libre de impurezas y con un equilibrio adecuado de minerales.
  • Levadura: La levadura es responsable de la fermentación, convirtiendo los azúcares en alcohol y dióxido de carbono. Existen diferentes tipos de levadura, cada una con sus propias características y perfiles de sabor.
  • Lúpulos: De la planta del lúpulo se utilizan los conos, ya sean en formato flor, pellets o extracto de aceite Los lúpulos aportan el amargor, el aroma y el sabor característico de la cerveza. También actúan como conservantes naturales. Existen variedades de lúpulo con diferentes perfiles de sabor y amargor, lo que permite experimentar y crear cervezas únicas.
  • Cebada: La cebada es el grano principal utilizado en la elaboración de la malta, que a su vez proporciona los azúcares necesarios para la fermentación. La malta también contribuye al color y al sabor de la cerveza. Junto a la malta de cebada, la cerveza admite otros cereales como trigo, centeno y avena, o aditivos como arroz, fruta, frutos secos, especias, etc.

Estos componentes son la base para hacer cerveza artesanal de calidad, y a partir de ellos se pueden agregar otros ingredientes opcionales para crear diferentes estilos y sabores.

Agua para hacer cerveza artesanal

El agua es un componente fundamental a la hora de hacer cerveza artesanal, ya que su calidad y perfil químico pueden influir significativamente en el resultado final. Algunos tipos de cerveza se han desarrollado utilizando el tipo de agua específico de ciertas regiones geográficas, lo que ha dado lugar a tradiciones cerveceras arraigadas.

Si buscas una alternativa al tratamiento del agua de la llave, el uso de agua embotellada puede ser una opción ideal para hacer cerveza artesanal. De esta manera, se puede asegurar la calidad del agua y mantener la integridad de los sabores deseados en la cerveza

Antes de hacer cerveza artesanal

¿Cuál es la cantidad correcta de litros de agua para hacer cerveza artesanal?

Una pregunta frecuente entre los principiantes cerveceros es qué cantidad de agua se necesita por cada kilo de malta para la maceración. Esta cantidad varía según las condiciones de elaboración de la cerveza. Generalmente, se recomienda usar entre 2 y 4 litros de agua por litro para macerar el grano.

Si se van a elaborar menos de 20 litros de cerveza, donde las pérdidas son proporcionalmente mayores, se puede usar más agua. Recuerda que se añadirá más agua para la ebullición, y aquí es donde se debe alcanzar el volumen correcto de mosto para hervir, ya que una cantidad incorrecta afectaría la densidad original deseada.

Agentes clarificantes

Estos productos, como el Irish Moss, se agregan al final de la ebullición con el propósito de aclarar el color de la cerveza, al hacer que las partículas en suspensión se agrupen y precipiten al fondo del fermentador. Al permanecer en el fondo del fermentador, es menos probable que ingresen a la cerveza terminada durante el proceso de cambio de recipiente.

Además, evitan que las proteínas de malta se transfieran al fermentador. Estos agentes se añaden durante los últimos 10-15 minutos de la ebullición.

Para añadir la levadura

Ten en cuenta que para lograr una excelente cerveza casera, es esencial añadir la cantidad adecuada de levadura. Esto asegura que el mosto fermente de manera efectiva y se transforme en cerveza de calidad. La cantidad de levadura influye en el tiempo de fermentación, y al igual que la temperatura, tiene un impacto significativo en la calidad del resultado final.

Para garantizar un óptimo desempeño de la levadura, es fundamental mantenerla a la temperatura adecuada. De lo contrario, pueden surgir sabores indeseados o problemas de formación de espuma. Por lo general, los paquetes de levadura indican la cantidad recomendada según la cantidad de litros de cerveza en el fermentador.

 

¿Cómo hacer cerveza artesanal en casa?

Si quieres hacer cerveza artesanal en casa, debes seguir una serie de pasos clave para obtener un resultado delicioso. Comienza moliendo el grano para luego añadirlo al macerador, donde se realizará el proceso de maceración para obtener el mosto. Luego, se lleva a cabo la ebullición del mosto y se inicia el proceso de fermentación. Finalmente, se procede a la carbonatación para obtener una cerveza casera lista para disfrutar.

 

Proceso de elaboración de la cerveza artesanal

la limpieza e higiene son fundamentales para obtener un buen resultado al hacer cerveza artesanal en casa. El mosto es altamente susceptible a la contaminación, por lo que es imprescindible mantener una rigurosa limpieza y esterilización de todo el equipo utilizado antes de comenzar el proceso. Para la esterilización, existen diversos productos disponibles en el mercado, y es importante aplicarlos en todos los elementos del equipo que entrarán en contacto con el mosto, incluso antes de la ebullición.

Selección de maltas

El proceso de elaboración de cerveza artesanal se inicia con la cuidadosa selección de las maltas adecuadas para la receta en cuestión. Además de la malta base, se pueden incorporar maltas especiales que aportan matices únicos. El grado de tostado de la malta juega un papel fundamental en el desarrollo de sabores y colores característicos.

Por ejemplo, las maltas muy tostadas aportan notas de café y un color oscuro, mientras que las maltas menos tostadas brindan sabores a chocolate y frutos secos, y tonalidades marrones distintivas. Esta variedad de maltas permite crear una amplia gama de cervezas con perfiles de sabor y aspectos visuales únicos.

Macerado

Antes de comenzar la maceración, es importante moler la malta si no se ha adquirido ya molida. La maceración implica sumergir la malta en agua caliente durante aproximadamente una hora. La temperatura óptima para este proceso suele ser de alrededor de 65-70 ºC, evitando llegar a la ebullición, para permitir la disolución del almidón y su conversión en azúcares fermentables. Te recomendamos utilizar entre 3 y 4 litros de agua por cada kilogramo de cereales. Durante la maceración, es importante no agitar en exceso el cereal, ya que esto podría obstruir el grifo de transferencia al hervidor. En su lugar, se puede utilizar una cuchara para disolver los grumos, removiendo suavemente de un lado a otro.

Una vez se termina la infusión de cereales se lava el cereal sumergido en agua para extraer todos los azúcares fermentables posibles. El resultado es un mosto dulce que se transfiere al hervidor. El agua para el lavado debe estar a 74-77 ºC para que el drenaje sea fluido, si la temperatura es más alta se obtendrán sabores amargos y ásperos. Añade un rociado de agua a la superficie del cereal mientras se va drenando el mismo volumen de agua por la parte inferior de la tina, repetir el proceso hasta que el agua salga limpia.

Hervido o ebullición

Una vez que el hervidor está lleno, se inicia una ebullición intensa del mosto y se agregan los lúpulos en diferentes momentos de acuerdo a la receta. La ebullición generalmente dura el tiempo estipulado en la receta, pero es recomendable hervir el mosto de cerveza durante al menos una hora. Durante este proceso, el lúpulo esteriliza el mosto y le aporta amargor, sabor y aroma característicos.

Enfriado

Después de completar el tiempo de ebullición, es crucial enfriar el mosto rápidamente para evitar cualquier posible contaminación. Debe enfriarse hasta alcanzar la temperatura adecuada para agregar la levadura. Una opción eficiente y sencilla es utilizar un enfriador por inmersión, asegurándose de que esté debidamente esterilizado para mantener la integridad del mosto.

La temperatura varía según el estilo de cerveza, ya sea lager o ale, debido a las diferentes condiciones de trabajo de cada tipo de levadura. En el caso de una cerveza de baja fermentación, como la Lager, la temperatura se mantiene alrededor de 5-10ºC, mientras que en una cerveza de alta fermentación, como la Ale, se sitúa entre 18-23ºC. Una vez que el mosto se ha trasvasado al fermentador y alcanzado la temperatura adecuada, se añade la levadura y se sella el fermentador para iniciar el proceso de fermentación.

Proceso de fermentación de la cerveza

Después de inocular la levadura en el fermentador, es recomendable remover la mezcla para oxigenarla y facilitar la acción y reproducción de las levaduras. Estos microorganismos consumen los azúcares presentes en la mezcla y producen alcohol y dióxido de carbono. La duración de la primera fermentación puede variar según el estilo de cerveza, pero en general suele durar alrededor de una semana.

Una vez finalizada esta etapa, la cerveza se trasvasa a un segundo fermentador o acondicionador. Durante la segunda fermentación, que suele durar de dos a tres semanas, se obtienen más sabores y se completa la maduración de la cerveza.

Finalmente, la cerveza se embotella o se embarrila, permitiendo que se produzca una tercera fermentación que aporta gas y estabiliza la levadura. En algunos casos, se puede añadir azúcar adicional para estimular esta fermentación y lograr el nivel de carbonatación deseado.

Estabilización de sabores

Por último, después de la fermentación, es importante permitir que la cerveza madure en frío durante un tiempo mínimo, dependiendo del estilo. Este proceso de maduración en frío ayuda a estabilizar los sabores, los aromas y a que los sedimentos de levadura se precipiten. La cerveza artesanal se destaca por la calidad de sus ingredientes y la atención al detalle en cada etapa del proceso. La higiene es fundamental para evitar contaminaciones y garantizar la integridad de los sabores.

En definitiva, hacer cerveza artesanal requiere de la habilidad, experiencia y conocimiento del cervecero, así como de materias primas de calidad que contribuyen a lograr sabores notables. La variedad de estilos de cerveza es amplia y sigue aumentando gracias a la creatividad de los cerveceros y la fusión de diferentes estilos. En cada cerveza artesanal se busca la excelencia en los ingredientes, lo que da lugar a experiencias cerveceras extraordinarias y tentadoras.

 

Cómo calcular el porcentaje de alcohol por volumen de la cerveza (ABV)

Calcular el porcentaje de alcohol por volumen (ABV) de la cerveza es una tarea fundamental para los cerveceros caseros y los amantes de la cerveza que desean conocer la fortaleza de su bebida. El ABV representa la cantidad de alcohol presente en la cerveza como un porcentaje del volumen total. Aquí tienes una fórmula simple para calcularlo:

 

ABV (%) = (ΔOG – ΔFG) / 7.46

ΔOG es la diferencia entre la gravedad original (original gravity)
ΔFG es la gravedad final (final gravity) de la cerveza.
7.46 es un factor de conversión que se utiliza comúnmente en la elaboración casera de cerveza.

Paso a paso:

  • Toma una muestra del mosto antes de la fermentación y mide su gravedad específica con un densímetro. Esta es la gravedad original (OG).
  • Después de que la fermentación haya concluido, toma otra muestra de la cerveza y mide su gravedad específica con el densímetro. Esta es la gravedad final (FG).
  • Calcula la diferencia entre la gravedad original (OG) y la gravedad final (FG).
  • Utiliza la fórmula mencionada anteriormente para calcular el ABV de la cerveza.

Veamos un ejemplo:
OG = 1.060 (gravedad original)
FG = 1.015 (gravedad final)
ABV (%) = (1.060 – 1.015) / 7.46 ≈ 0.044 / 7.46 ≈ 5.89%

El ABV de esta cerveza sería aproximadamente del 5.89%. Este método proporciona una estimación bastante precisa del contenido de alcohol en tu cerveza casera.

 

Scroll to Top